Profe en el diván
(Tarea final Metodología)
¿Cómo me veo como profesora de español?
Considero que puedo ser el vehículo, ¿por qué no? De mi manera de
representar al mundo, y de mi bagaje cultural. Además, tengo muchas ganas de
interactuar con personas de otras culturas, porque es una relación de ida y
vuelta, de dar y recibir.
¿Cuáles son mis experiencias de
aprendizaje?
Cuando era estudiante, aprendí hábitos grupales (como la importancia de
trabajar en equipo, sobre la importancia del aporte del otro para la
realización de una tarea o proyecto), de la misma forma que aprendí a ser
independiente y autónoma, mas no individualista. Ser independiente te brinda la
flexibilidad necesaria para adaptarte a cualquier entorno, y poder seguir
creciendo al salir de “nuestra zona de confort”.
Cuando fui docente, aprendí a ser paciente y escuchar al otro. Esta
experiencia llega con más bajos que altos. No viene de una realidad edulcorada.
En los procesos de enseñanza me he encontrado con mucha resistencia, y ésta a
veces se traduce en actitudes no tan gratas. Pero solo entonces hay que
aprender a ser amables; hay que intentarlo. Además, reconocer esto te lleva a
preguntarte muchas veces sobre tus prácticas docentes, sobre tus materiales, y
sobre tu modo de comunicación. Muchas ideas superadoras surgen de comunicar
nuestras problemáticas, leer y compartir experiencias.
¿Cuáles son mis creencias en torno a la
lengua? ¿Y en torno a cómo se aprende?
Los signos y símbolos recrean el mundo en el que vivimos, y nos
permiten desenvolvernos y cumplir con nuestras funciones y propósitos
comunicativos.
La lengua es una herramienta para la socialización, y con ella
constituimos lo social y…¡¡¡ocurren cosas!!! ¡Todas las cosas del mundo!
Esta se aprende de manera oral en un principio. De manera intuitiva e
inductiva, voy comprendiendo de a poquito y lo llevo a lo general para tener la
gran perspectiva de cómo funcionan las cosas. La observación ayuda mucho en
este proceso. Observar el lenguaje corporal y el espacio completa el mensaje.
Luego esto se complejiza con el signo y el símbolo, por lo que la escritura
entra en escena.
Cuando se trata de una segunda lengua, según mi experiencia como
aprendiz, tengo la convicción de que la musicalidad de las palabras atrae a
conocerlas. ¡Pero ey! ¿Qué musicalidad tendría el alemán? (una de los idiomas
que elegí estudiar). “Gustos son gustos”.
Por otro parte, o, dicho de otro modo, empezar desde la música,
favorece el encuentro con otro idioma. Acercarse desde las figuras de su
cultura: el cine, la literatura, lugares de interés, anécdotas, artistas, músicos,
deportistas, figuras populares, etc. Es decir que la sonoridad, la imagen los símbolos,
las fotografías, colaboran en el aprendizaje de una lengua. Mantienen, además,
viva la llama del interés.
¿Cuáles son mis puntos fuertes?
Las ganas de compartir.
¿Cuáles son mis debilidades?
El miedo y la ansiedad que me provoca encontrarme en un entorno que
está cerrado y reticente al aprendizaje. Siempre uno se puede encontrar con
ambienten hostiles, entornos precarios, pero cuando hay ganas todo se puede. En
cambio, cuando la barrera es interior, es decir, la persona no se encuentra en
modo receptivo, mucho se pierde.
¿Cuáles mis necesidades de aprendizaje?
Tengo la convicción de que siempre es necesario seguir aprendiendo
acerca de métodos, de materiales didácticos, en relación a otras experiencias
educativas y sobre la inclusión de las nuevas tecnologías. Además, hay que adentrarse
en los movimientos estéticos actuales, las culturas juveniles, los nuevos
lenguajes…es decir seguir avanzando, porque el aprendizaje no es algo estanco.

Bonita la imagen de "profe en el diván": la reflexión que nos proponemos tiene mucho de trabajo con las herramientas psicológicas con que contamos para la profesión de enseñar.
ResponderEliminarEs admirable(en mi opinión), que de experiencias de entornos de aprendizajes difíciles hayas extraido la enseñanza de "aprender la amabilidad". Es un ejemplo magistral de gestión de emociones.
Por último, tus ideas sobre la lengua como vehículo de la acción o del papel en la cultura en el aprendizaje, me parecen muy acertadas.
Muy buenas reflexiones, minuciosas y sentidas.
Comparto totalmente la opinión de Ángel sobre tu reflexión y sólo añadiré una cosa: que el miedo es necesario. En su dosis justa: no debe paralizar. Pero sin el miedo, derraparíamos, nos perderíamos... El miedo nos obliga a estar preparados, a hacer las cosas lo mejor posible
ResponderEliminarBravo a esa fortaleza y a querer seguir luchando por los jóvenes.
ResponderEliminarExcelentes reflexiones sobre tu experiencia como profesora.
Admiro mucho todo lo que ya sabes y aportas a partir de tu experiencia como docente, un gran punto de partida para tu desarrollo y el de tus alumnos.
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